Gofres belgas caseros (receta mejorada)

miércoles, 15 de febrero de 2017
Llevaba sin escribir una entrada desde las navidades, si me seguís en Instagram veréis que estuve haciendo Panettone y Roscones de reyes hasta el mismo día 5. La verdad es que he estado un poquito desconectada de las redes, pero he seguido haciendo alguna que otra cosita dulce. Aunque lo que más he preparado ha sido masa para gofres, ¿sabéis por qué? Porque mi madre me regaló una gofrera por Reyes, una gofrera buena con la que se consiguen unos gofres auténticos. Con lo que me gustan a mi los gofres, se me hace la boca agua con solo pensar en los gofres que me comía de pequeña. Si queréis ver la gofrera es esta que venden en Amazon de la marca Domo. Hay que engrasarla un poquito antes de usarla y limpiarla bien una vez hechos los gofres, a ser posible antes de que se enfríe, pero salen estupendos.

Esta receta de gofres belgas tiene un sabor y un olor que me recuerda a los mejores gofres que he comido nunca. Cuando era pequeña mis abuelos me llevaban a Torrevieja en verano a pasar las vacaciones y al final del paseo marítimo, junto al puerto, había un puesto de gofres. Para mi un gofre no es un gofre si no tiene el olor y el sabor de aquellos gofres que me compraba mi abuela. Los gofres de ese puesto se hacían en planchas al fuego, de ahí que estuvieran tan tremendamente deliciosos. Crujientes y dorados por fuera, pero blanditos por dentro. Creo que ese puesto sigue en Torrevieja, si alguno pasáis por allí buscadlo. He estado en Bélgica y allí no probé unos gofres tan buenos. Así que he probado diferentes recetas básicas de gofres y he hecho modificaciones hasta que he conseguido una receta mejorada y similar a lo que es un gofre de los que me gustan. Están buenísimos tal cual, pero a mi me encantan con sirope de chocolate bueno.

Existen dos tipos de gofres belgas, los de esta receta son del estilo de Lieja, más densos y dulces. Mientras que los del estilo de Bruselas son más ligeros, llevan claras a punto de nieve y suelen servirse con diferentes toppings como fruta, siropes, nata, etc. Un ingrediente que vais a necesitar que mejorará el sabor final es el azúcar perlado, que se caramelizará en la gofrera. Podéis encontrar recetas en Internet para hacerlo casero o bien comprarlo en tiendas especializadas en repostería. Este de Funcakes os irá bien.

Gofres belgas caseros - Imprimir

Ingredientes para 4 gofres de 80 gr:

- 150 gr harina floja
- 3 gr levadura seca de panadería
- 1 huevo M
- 70 gr mantequilla sin sal
- Una pizca de sal
- 8 gr de miel
- 45 gr azúcar moreno
- 1 1/2 cdita de pasta de vainilla
- 45 ml leche
- 80 gr azúcar perlado


Preparación: 


1) En un bol mezclamos todos los ingredientes, excepto la mantequilla y el azúcar perlado.

2) Una vez que obtengamos una masa homogénea, añadimos la mantequilla y amasamos hasta que quede integrada. Pasamos la masa a un bol ligeramente engrasado con aceite, lo tapamos con film transparente y dejamos reposar en la nevera durante la noche o 12 horas.

3) Al día siguiente, sacamos de la nevera y dejamos que fermente hasta que doble su tamaño, dependiendo de la calidez de la cocina puede tardar entre 2-4 horas. En mi caso suelo meter el bol en el horno apagado con un cuenco de agua hirviendo para que esté en un ambiente cálido y húmedo. (Si no tenéis tiempo o no queréis esperar podéis saltaros el reposo y fermentarlos directamente, el reposo mejorará la textura final y el sabor).

4) Una vez que la masa ha duplicado su tamaño la dividimos en 4 porciones del mismo peso (unos 80 gr de masa por cada gofre). A cada porción le añadiremos 20 gr de azúcar perlado, en este paso la masa es un poco pegajosa así que podemos ayudarnos de un par de cucharas para intentar distribuir el azúcar uniformemente por toda la masa.

5) Engrasamos la gofrera con un poco de aceite y un pincel. Precalentamos la gofrera, en mi caso la pongo en la posición 11. Para hacer cada gofre ponemos el pegote de masa en el centro y cocemos durante 5 minutos en la posición 11, para que queden crujientes por fuera. Retiramos el gofre con cuidado y decoramos con sirope, nutella, nata, mermelada o lo que más nos apetezca. 

Recomiendo comerse estos gofres recién hechos para disfrutar de su corteza crujiente y su interior blandito, me encanta el sabor de los trozos de azúcar caramelizado que encuentras a cada bocado. Estos gofres se pueden congelar una vez que se hayan enfriado en un recipiente hermético, separados con papel vegetal, y volverlos a calentar en el horno un poquito cuando los vayáis a consumir, pero no van a quedar igual. Así que en todo caso podéis congelar la masa en porciones, sacarla del congelador y dejarla fermentar con normalidad. 

Espero que os gusten tanto como a mi. Besitos!!

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