Japanese Strawberry Shortcake

lunes, 20 de abril de 2015


Hace unas semanas fue mi cumpleaños y me regalaron un libro de recetas del chef pastelero japonés Yamashita Masataka llamado Tanoshii, Joy of Making Japanese-style Cakes and Desserts. Me encantan las fresas con nata, así que no he podido evitar probar la receta de Strawberry Shortcake que aparece en el libro. El clásico Strawberry Shortcake anglosajón está hecho con capas de galleta de mantequilla en lugar de bizcocho, pero la versión japonesa se elabora con un bizcocho estilo genovés muy ligero, suave y esponjoso y la receta de este libro es perfecta.
Para que veáis como queda al corte aquí tenéis una foto:

Esta tarta es la popular kurisumasu keeki (Christmas Cake) que venden las pastelerías en Japón durante la época navideña, aunque se puede encontrar en todas las épocas del año. Su historia se remonta a principios del siglo XX, cuando el fundador de la cadena de pastelerías Fujiya Co. viaja a EEUU para estudiar pastelería y trae consigo la influencia y el estilo de las tartas de occidente. Aunque no será hasta mucho después de la Segunda Guerra Mundial cuando este dulce se popularice por todo Japón.

Los ingredientes son para 2 tartas rectangulares de 5 cm x 13'5 cm, pero si queréis hacer una tarta redonda podéis usar un molde de 15 cm. Doblad la cantidad de ingredientes para elaborar una tarta de 21 cm.

Japanese Strawberry Shortcake

Ingredientes: 

Para el bizcocho:  

- 12'5 gr mantequilla fundida
- 20 ml leche tibia 
- 150 gr huevos (3 huevos M)
- 85 gr azúcar
- 8 gr miel 
- 8 gr glucosa
- 1 cdita extracto de vainilla
- 85 gr harina de trigo tamizada 

Para la nata:

- 300 ml nata
- 15 gr azúcar glace tamizado

Para el almíbar:

- 50 ml agua
- 50 gr azúcar

Para decorar:

- 9 fresones
- 125 ml agua
-  6 gr de preparado en polvo para cobertura de tartas
- 1 cda rasa de azúcar

Preparación:  

1) Para el bizcocho, precalentar el horno a 180ºC y preparar dos moldes de mini plum cake de 5 x 13'5 cm. Por un lado, tamizar la harina y, por otro, calentar la leche junto con la mantequilla para que se funda. En un bol se baten los huevos junto con el azúcar, miel, glucosa y extracto de vainilla al baño maría hasta los 40ºC, cuando empiece a blanquear colocamos el bol sobre la encimera y seguimos batiendo hasta que doble su volumen. Es importante que sigamos batiendo hasta que la masa esté pálida y sea espesa. Añadir la harina tamizada poco a poco, mezclando suavemente con una espátula de silicona la harina que va cayendo en la superficie de la masa, para evitar que se baje. Una vez que hemos mezclado toda la harina, añadimos la mezcla de leche y mantequilla fundida y mezclamos con mucho cuidado, lo justo hasta que no veamos rastro de líquido. 



2) Vertemos la mezcla en los moldes y horneamos durante unos 15-20 min, depende mucho de cada horno, así que hay que controlar que no se nos pase de horneado y así quede blandito y tierno.


3) Para el relleno, vertemos en un bol la nata muy fría junto con el azúcar glace tamizado y montamos. Reservamos en la nevera. 

4) Para el almíbar, ponemos el agua y el azúcar en un cazo a fuego medio lo justo hasta que hierva y retiramos para que se enfríe.

5) Por otro lado, separamos 6 fresones pequeños, que sean más o menos del mismo tamaño, y el resto los preparamos para rellenar la tarta, les quitamos las hojitas y los cortamos por la mitad a lo largo (en la foto en la que se ve el relleno podéis ver lo que quiero decir). Vamos a glasear los otros 6 fresones para que queden brillantes. En un cazo vertemos los 125 ml de agua, y en un cuenco mezclamos una cucharada de azúcar con 6 gr de preparado el polvo para cobertura de tartas (yo suelo comprar el de Belbake que venden en Lidl) y lo echamos sobre el agua. Mezclamos y llevamos a ebullición un par de segundos, retiramos del fuego y dejamos que se enfríe un poco (si ha quedado muy espeso se le añade un poco de agua y listo). Después, limpiamos los 6 fresones, quitándole las hojas, y los introducimos en el glaseado. Reservamos.

6) Para montar las tartas, cortamos las montañitas que ha quedado arriba para que queden planos y recortamos los laterales para formar un rectángulo. Con una lira o un cuchillo los cortamos por la mitad para formar dos capas de bizcocho. Sobre la base vamos a verter un poco de almíbar con la ayuda de un pincel. Ponemos un poco de nata montada, colocamos tres mitades de fresón por la superficie y cubrimos con más nata. Se tapa con la otra mitad del bizcocho, que habremos pintado con almíbar. Al principio, cubriremos las tartas con una fina capa de nata para sellarlas (así al darle la capa final de nata no se nos desmigará el bizcocho) y las introducimos media hora en la nevera. Después, volvemos a cubrir de nata, pero solo por la parte de arriba y los laterales más cortos, ya que vamos a cortar los laterales largos para dejar el relleno al descubierto. Reservamos un poco de nata para decorar.


7) Con un cuchillo largo cortamos los laterales largos. Por otro lado, preparamos una manga pastelera con una boquilla redonda grande y decoramos las tartas, usando también las fresas glaseadas. 


Seguro que después de probar este bizcocho lo usaréis para más recetas, porque es muy suave, esponjoso y delicioso. Me ha encantado la textura y dura varios días fresco sin endurecerse. Espero que os animéis con esta receta, ya que es muy sencillita. 

Gracias por leerme, os espero!


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